SU BUTACA EN PRIMERA FILA.
El flujo de agua caliente afloja las tensiones musculares, alivia la presión sobre los nervios, las articulaciones y los vasos sanguíneos cercanos, además de facilitar el movimiento, paliando así los síntomas de la artritis y el dolor de espalda. La fuerza del agua impulsada por los jets mejora la circulación y la digestión, al tiempo que tonifica la piel.